© la Zorra y el Cuervo, 2008.
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ISSN 1936-1858
Edición y Diseño: George Riverón.
Ilustran esta edición
obras del pintor cubano
Kelvin López
revista literaria trimestral  | año II - Primavera de 2008 | Bluebird Union, Inc. | dirección: george riverón | jefe de redacción: carlos pintado
letra con filo / ensayo - crítica - artículos - entrevistas
William Navarrete
(Cuba, 1968)
Licenciado en Historia del Arte y en Civilización Hispanoamericana en la Universidad de La Sorbonne - París IV. Ha publicado los libros de ensayo La chanson cubaine: textes et contextes (Ed. L'Harmattan, París, 2000); 1902-2002: Centenario de la República Cubana (Ed. Universal, Miami, 2002, et al.) y Cuba: la musique en exil (Ed. L'Harmattan, París, 2004). También la antología de poesía Insulas al pairo. Poesía contemporánea cubana en París (Ed. Aduana Vieja, Cádiz, 2004). Es ganador del primer premio de poesía Eugenio Florit, que otorga el Centro de Cultura Panamericana (Nueva York) con su poemario Edad de miedo al frío (Ed. Aduana Vieja, Cádiz, 2005 / Ed. Il Folglio, Toscana, Italia, 2005). Colabora como crítico de arte para revistas y periódicos como El Nuevo Herald. En el 2005 recibió La Rosa Blanca, distinción que otorga el Patronato José Martí de Los Angeles. Es presidente y fundador de la Asociación por la Tercera República Cubana.
LOS POEMAS HOMOERÓTICOS DE VERLAINE

Por William Navarrete


Desde que, apenas llegado a Francia, leí los poemas de Verlaine compilados por el poeta en su cuaderno Hombres, me di cuenta de la necesidad, en caso de que fueran llevados al castellano, de traducirlos, dado su poderoso contenido homoerótico, según las peculiaridades y regionalismos que esta lengua posee en cada región en que se habla.

Nadie ignora que el gracejo popular y los códigos sexuales del habla cubana, variables según la época, son propios de la Isla y difieren, si no en mucho al menos en lo esencial, del castellano que se utiliza en la península y en otros países hispanoamericanos. Quien haya tenido alguna relación íntima con hispanohablantes de otras áreas sabe que, en medio del gozo, pugnan las palabras con que cada cual suele expresarse y, en ocasiones, reprimimos las nuestras para evitar que la incomprensión o las conversaciones de orden semántico vengan a "pasmarnos" el dulce momento. Porque una cosa es "templar" y otra "echar un polvo". Y una cosa es filosofar y otra ponerse a gozar.

Verlaine escribió los poemas de Hombres entre 1888 - 1891. La edición príncipe de este poemario data de 1903 (525 ejemplares publicados por Albert Messein) y circuló de forma clandestina. El propio Verlaine vendió, con anterioridad, los poemas de este libro a la Casa Vanier en 1892, con la recomendación de fuera publicado lo más tarde posible, e incluso, de preferencia, después de su muerte. Evidentemente, Vanier compró el manuscrito no con la finalidad de sacarlo a la luz sino para revenderlo cuando su precio subiera. Otro indicador posible del temor que Verlaine sentía ante la censura homosexual de su época lo sugiere el hecho de que escribiera y publicara primero el poemario Femmes (Mujeres), en 1890. Pues si por una parte este último iguala a Hombres en la crudeza del lenguaje erótico, permitía, por otra, que el lector supusiera que el poeta daba prioridad a sus relaciones con mujeres. Aún así, la distribución de "Femmes" se hizo también por debajo del tapete.

Las ediciones sucesivas de "Hombres" - ninguna oficial - indicaban lugares ficticios y algunas de tanto pintoresquismo como la que precisaba "Imprimido en Estambul bajo la protección del Califa Mahoma - ¡qué Allah lo tenga en la gloria! - en el año de la Hégira de 1327 bajo el cuidado del eunuco Salih Agá. No se vende en ningún lado". Otras, también secretas, incluían imágenes de hombres desnudos, más o menos en todas las posiciones, sin que faltaran, por supuesto, las que se atrevieron a representar a Verlaine pasado de edad sodimizando a un Rimbaud efebo. Hubo que esperar la muy tardía fecha de 1960 para que "Hombres" apareciera bajo autorización en "Obras completas" de Verlaine, edición preparada por Jacques Borel. Sólo en 1989, La Pléiade permitió añadir "Hombres" y "Femmes", como apéndices, a la edición de "Obras poéticas… completas" del autor.

El lector atento no dejará pasar por alto el significativo título del poemario. "Hombres" - en español, tal y como lo escogió Verlaine -, es fonéticamente equivalente en francés a "ombres" (que significa "sombras"). Se ignora si la intención de Verlaine fue llamar la atención sobre la hipócrita condenación de la homosexualidad bajo el Segundo Imperio o si deseaba simplemente expresar que los amores sodomitas le perseguían en vida "como sombras". Una tercera hipótesis tengo al respecto. La masculinidad ibérica, vista desde Francia, ha resultado siempre más ostentosa que la francesa. De hecho, la palabra "hombría" no existe en la lengua francesa y sólo puede ser traducida como "masculinité" (masculinidad) que es, digamos, la acepción técnica del asunto. Es posible que Verlaine hubiera querido, simplemente, significar la virilidad titulando el poemario en castellano.

Ahora bien, desconozco qué autores han llevado a cabo la empresa de traducir estos versos. Sé de la existencia de la traducción del argentino Juan José Hernández (abundante en "pijas", "conchas" y "pelados") quien, para más desacierto, no respetó la rima, que es, parte del juego imprescindible y esencial de estas poesías. Quiere esto decir que la traducción que he hecho de los trece poemas de "Hombres" y del "Soneto del ojo del culo" que lo cierra, ha respetado la rima y ha ofrecido en la lengua que utilizamos los cubanos lo que en francés aparece en ellos. Cuando he necesitado forzar la rima he traducido el sentido lo más exactamente posible al significado original. De esta traducción son los dos poemas (VI y X) que aquí ofrezco. No sin antes advertir que la lectura no es recomendada para menores ni mojigatos.

VI

Monte sur moi comme une femme
Que je baiserais en gamin
Là. C'est cela. T'es à ta main?
Tandis que mon vit t'entre, lame

Dans du beurre, du moins ainsi
Je puis te baiser sur la bouche,
Te faire une langue farouche
Et cochonne, et si douce, aussi !

Je vois tes yeux auxquels je plonge
Les miens jusqu'au fond de ton cœur
D'où mon désir revient vainqueur
Dans une luxure de songe.

Je caresse le dos nerveux,
Les flancs ardents et frais, la nuque,
La double mignonne perruque
Des aisselles, et les cheveux!

Ton cul à cheval sur mes cuisses
Les pénètre de son doux poids
Pendant que s'ébat mon lourdois
Aux fins que tu te réjouisses,

Et tu te réjouis, petit,
Car voici que ta belle gaule
Jalouse aussi d'avoir son rôle,
Vite, vite gonfle, grandit,

Raidit… Ciel ! la goutte, la perle
Avant-courrière, vient briller
Au méat rose: l'avaler,
Moi, je le dois, puisque déferle

Le mien de flux. Or c'est mon lot
De faire tôt d'avoir aux lèvres
Ton gland chéri rout lourd de fièvres
Qu'il décharge en royal flot,

Lait suprême, divin phosphore
Sentant bon la fleur d'amandier,
Où vient l'âpre soif mendier,
La soif de toi qui me dévore

Mais il va, riche et généreux,
Le don de ton adolescence,
Communiant de ton essence
Tout mon être ivre d'être heureux.

(1891)



VI


Súbete en mí como chiquilla
Para templarte como a un muchacho
Ahí. Así. ¿Te sientes macho?
Te entro y penetro cual mantequilla

Con el cuchillo, de esa manera
Puedo templarte toda la boca
Pasar mi lengua que se descoca
¡Y que es tan suave y hasta ramera!

Veo tus ojos por donde hundo
Mis propios ojos hasta tu alma
De donde vuelvo con una palma
De la lujuria en mi yo profundo.

Acaricio la espalda como destellos,
Los costados ardientes y frescos, la nuca,
La agraciada doble peluca
De tus axilas y tus cabellos.

Como a caballo tu culo encaja
Entre mis muslos ligero en peso
Al removerla con embeleso
Para que goces con esta paja.

Y gozas mucho mi muchachito
Mientras contemplo tu hermosa vara
Que crece rápido y se te para
Pues bien desea ser fiel al mito.

¡Qué tiesa, cielo! la perla, la gota
Que se adelanta, sale brillosa
Por el meato puro de rosa
Y me la trago, mientras explota

Todo el fluido. La gran empresa
Al poner rápido en mi labio
Tu glande amado, febril, pesado
Que me dispara la regia presa.

Leche suprema, divina aurora
De flor de almendro que me aletarga
Donde sacío mi sed amarga
La sed de ti que me devora

Sigue su rumbo, rico y dadivoso
El encanto de tu adolescencia,
Al comulgar con su pura esencia
Mi cuerpo ebrio de estar gozoso.

(1891)


X


Même quand tu ne bandes pas
Ta queue encor fait mes délices
Qui pend, blanc d'or, entre tes cuisses,
Sur tes roustons, sombres appas.

- Couilles de mon amant, sœurs fières
A la riche peau de chagrin
D'un brun et rose et purpurin,
Couilles farceuses et guerrières,

Et don la gauche balle un peu,
Tout petit peu plus bas que l'autre
D'un air roublard et bon apôtre
A quelles donc fins, nom de Dieu ? -

Elle est dodue ta quéquette
Et veloutée, du pubis
Au prépuce fermant le pis,
Aux trois quarts, d'une rose crête

Elle se renfle un brin au bout
Et dessine sur la peau douce
Le gland gros comme un demi-pouce
Montrant ses lèvres juste au bout.

Après que je l'aurai baisée
En tout amour reconnaissant,
Laisse ma main, la caressant,
La saisir d'une prise osée,

Pour soudain la décalotter
En sorte que, violet tendre,
Le Gland joyeux, sans plus attendre,
Splendidement vient éclater;

Et puis elle, bonne bougresse,
accélère le mouvement
Et Jean-nu-tête en un moment
De se remettre à la redresse.

Tu bandes ! C'est ce que voulaient
Ma bouche et mon cul: choisis, maître.
Une simple douce, peut-être?
C'est ce que mes dix doigts voulaient.

Cependant, le vit, mon idole,
Tend, pour le rite et pour le cul-
Te, à mes mains, ma bouche et mon cul
Sa forme adorable d'idole.

(1891)


X

Aunque no esté encabillada
Tu pinga siempre me vuelve loco
Cuelga entre muslos, como oro y coco,
sobre tus huevos, sombra y carnada.

- Huevos de mi amante, altivos compañeros
De piel áspera, arrugados
Carmelitas y de púrpuras rosados
Huevos juguetones y guerreros,

Un poquitico más abajo que el derecho,
El izquierdo en la caída pronunciado, 
Fingiendo ser apóstol ¡descarado!
Nunca sabremos por qué lo ha hecho -

Gordo es y suave tu amado rabo,
Nace en del pubis aterciopelado
Hasta el prepucio con el orine bien condenado,
Tiene tres cuartos cual rosa nabo

Que se infla un poco en el terminal
La suave piel al diseñar
El glande hinchado como un pulgar
Muestra su borde sólo al final.

Después de haberla mucho besado
Enamorado al agradecerte,
Deja mi mano acariciarte
Y aprisionarlo cual presa, osado,

El Glande alegre se desespera
Cuando de pronto descapuchado
De su ternura, mundo morado
Se vuelve espléndida regadera;

Entonces luego muy bugarrona
Se mueve rápido como en tormento.
Se la incorpora sin un lamento
Nuestro machito cual facilona.

¡Te encabillaste! Era mi anhelo
Escoge, mi amo, entre boca y culo.
Tal vez la paja sin disimulo
Así lo quiero hasta el último pelo.

Incluso así pon esa pinga, mi dulce ídolo,
Para este rito, para este culto
Entre mis manos, mi boca y culo
Forma adorable, forma de ídolo.

(1891)




Nota: La transcripción de Hombres al francés
ha sido tomada de la edición establecida
y anotada por Steve Murphy (Ed. H & O, 2005).


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