© la Zorra y el Cuervo, 2008.
Todos los derechos reservados.
ISSN 1936-1858
Edición y Diseño: George Riverón.
jardines invisibles / poesía
Ilustran esta edición
obras del pintor cubano
Kelvin López
revista literaria trimestral  | año II - Primavera de 2008 | Bluebird Union, Inc. | dirección: george riverón | jefe de redacción: carlos pintado
Enrique Solinas
Enrique Solinas (Buenos Aires, 1969)
Narrador, poeta y ensayista. Ha publicado Signos oscuros (1995), El gruñido (1997), El Lugar del Principio (1998) y La Muerte y su conversación (cuentos, Relatos del Dragón, 2007). Ha obtenido los premios Rotary Club Bienio 1990/199, 1er. Premio Dirección General de Bibliotecas Municipales de Buenos Aires 1993, Premio Nacional Iniciación de la Secretaría de Cultura de la Nación, Bienio 1992/1999. Premio Revista Horizonte de Cultura 1994. Premio Tercer Certamen Nacional Arcano 1995. Mención, Premios Municipales de la Ciudad de Buenos Aires a la Producción 1994/1995.Obtuvo el Subsidio a la Creación de la Fundación Antorchas, Concurso 1997 de Becas y Subsidios para las Artes y el Subsidio de la Fundación Antorchas para realizar el Trabajo de Investigación Poesía Argentina del Siglo XX: De la Generación del 40 a la Poesía de los 80.
EJERCITACIÓN


Todas las noches
un hombre nada en la oscuridad.
Su cuerpo desnudo
recorre el cuerpo del cielo.
Ninguna cosa se espera de él
y al mismo tiempo él espera
terminar su rutina
para volver a comenzar
la noche siguiente.

Como un cirujano,
el hombre nada en la oscuridad de la memoria.
Es un bisturí.
Sabe
que la prolija autopsia que realiza
es para que se abran
todas las puertas de la luz.

Entiende el mundo
y por eso exige:

De ahora en más y para siempre
el perdón
no se convertirá en olvido.
SAN SEBASTIAN


Él abre su cuerpo al mundo
como quien ata la voz a un árbol
y la multiplica.

Sabemos que es así,
que nada evitará su despedida,
la victoria feroz
del que ha perdido.

Si le dan a elegir
entre el silencio o el silencio,
prefiere el estallido
o la mueca
de su representación.

Ah, mi querido,
la revolución ya pasó
y no nos dimos cuenta.
Se fue como esta noche,
tratando de entender
por qué él
- tan bello y extraño -
se deja atravesar por nuestras flechas,
por qué abandona su cuerpo a nuestro mundo
y nosotros tan lejanos como Dios.
RUTINA


El muchacho cabalga hacia la aurora
para abrir y cerrar el mundo.
Es el aliento de la infancia el que lo obliga
a cortar su corazón.
Es el aliento de la infancia el que lo obliga
a coser su corazón con aire.

Tantas palabras, tantas,
que ya no hay
qué decir.

Es el aliento de la infancia la aurora.
El sol es rojo.


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