© la Zorra y el Cuervo, 2008.
Todos los derechos reservados.
ISSN 1936-1858
Edición y Diseño: George Riverón.
jardines invisibles / poesía
Ilustran esta edición
obras del pintor cubano
Kelvin López
revista literaria trimestral  | año II - Primavera de 2008 | Bluebird Union, Inc. | dirección: george riverón | jefe de redacción: carlos pintado
Raúl Ortega Alfonso
(La Habana, Cuba, 1960)
Tiene publicados los poemarios: Las mujeres fabrican a los locos (Editorial Abril, La Habana, Cuba, 1992. Editorial Praxis, México, D. F., 2003), Acta común de nacimiento (Editorial Praxis, México, D. F., 1998), Con mi voz de mujer (Editorial Arlequín, Fonca, Guadalajara, México, 1998) y La memoria de queso (Editorial La Torre de Papel, Miami, Florida, 2006)
Raúl Ortega Alfonso
CON MI VOZ DE MUJER


Yo soy Eva o María, la madrastra de Dios, la que le pega mientras reza, cuando Adán viene borracho y me golpea a mí. Adán o Pedro es un alcohólico y ladrón de caballos, y la manzana estaba llena de agujeros que él taponó con cera para que yo no le viera los gusanos. Nunca tuve una casa, un vestido; pueden ser un árbol, una hoja, pero… ¿y la caricia? Yo soy Eva o Juana, la novia de Tarzán, la de servir la mesa y llevar los monitos a la escuela, la del strip-tease en la boca del lobo a cambio de un trozo de carroña. Yo me acosté con Noé y su tripulación encima de una ola furiosa, que me contó cómo se hundía el Arca a causa de los agujeros que le hice. Yo soy la amante preferida en el baño de los manicomios; aquí me abro para Sancho y la patada de su mulo; aquí soy la rubia desnuda que posa para Vincent, chupando un mango madurísimo y abierta como una tijera recién afilada. Aquí soy la mano de Charlotte Corday, que se hunde gustosa en la bañadera y chapotea en la sangre de la guillotina. Yo soy el laberin… STOP  PLAY…  Tuve blanca la piel como el queso fabricado por la gente más pobre, pero al igual que el mar le plagia al cielo su color, así de negra estoy por dentro porque también le plagio el color a la tierra. Soy la Primera Dama. A mí me corresponde navegar -con quitasol y todo- en el agua que le brota por las narices a la gente; a mí me corresponde el puesto de cajera en este negocio de quejidos. De uno en uno se me amontonan los segundos para cobrar mi cuota de humillada…
Estas fieras que me clavan sus banderas en la pelvis y me alzan como trofeo conquistado en sus guerras, son mis hijos. Ustedes que me escuchan, son mis hijos. Todos son hijos míos; también mis violadores, a la hora del vino o sin el vino, de la droga hospedada en la nariz o en las venas.
¡Esperen!, no me corran delante como si le estuvieran huyendo a una epidemia. Yo sé de donde vengo: mi origen está en el óvulo expulsado. Nadie me quiere pero me necesitan. Tampoco se me asusten. El odio me relaja. Soy la flecha queriendo atravesar el sol; ese viejo de acatarrados lentes y rayos que cuelgan como flemas de gajos moribundos. ¡Ah!, mis niños pedradas, mis niños afilados, mis niños bombas: dueños de grandes tesoros cancerígenos. Mi sexo es una escoba desflecada que se cansó de barrerles el cerebro. ¡Ah!, que histeria tan sabrosa paladeo. Ahora son perros trabados a mi sombra en medio de una calle que conduce al vacío.
Miren al mundo con su trajecito a rayas paseando entre paredes. Nosotros somos la visita de un preso que no tiene visita.
Ahí va un poco de música para que no se aburran con mi voz grabada en esta cinta, que ustedes sonriendo y con rabia romperán entre manos, pensando en esas locas que se peinan con alcohol el cabello delante de una hoguera.


Alamar y mayo y 1994
DE DIOSES Y DE SUEÑOS



El hombre necesita / dentro del trozo de pan que desayuna diariamente / colocar una lasca de su dios preferido / para ocultar su mezquindad / sus miedos / para creer que alguna vez rozará la nobleza/
Hasta ahí podríamos justificar esa obsesión / porque un hombre sin dios es un sillón de ruedas que florece en los jardines de un hospicio/
La aberración nos llega / cuando es el hombre mismo el que se cree Dios / Su cinismo averigua cómo es la vestimenta que utilizan los dioses / Se disfraza / Y empieza a repartirle caramelos a todos los demás / a quienes (por decreto) ya considera siervos/
Si aun así no somos nada / sin sueños seríamos la nada/
Y este impostor de dios / inteligentemente / casi siempre inaugura su academia de sueños/
Pocos se han dado cuenta que quien regala un sueño / se siente con todos los derechos de pisotearte la cabeza/



LA SALVACIÓN


Pon de carnada en el anzuelo una víscera tuya y sácame del fango
Quítame esta visión de pezones que parecen verrugas en la cara tiznada del cielo
Yo quiero ser tu cómplice
el copiloto de ese grito que lograste rescatar del encierro
Deja que el hombre
dentro de un humo que ya se vuelve cotidiano
se meta el dedo en la garganta a ver si logra vomitar la soledad
Llevo en la sangre como herencia estiércol y harina de Castilla
Yo quiero renunciar a ser humano
yo quiero caminar a cuatro patas
mezclar la conciencia con la hierba
y pastar junto a ti       amarrados por el agua de un río
Métele candela a la podrida soledad
en la ceniza estoy seguro encontrarás mi rostro
un diente que te hablará de lo que fue la risa
una falange que todavía intentará abrazarte



CICLO CERRADO


Salté del vientre de mi madre tras un muslo
y olvidé con el apuro los ojos
Después conseguí con gran esfuerzo dos pezones prestados
y los situé en las cuencas vacías
Desde entonces quedo siempre con hambre
cuando succiono el caldo que la mujer cocina en el interior de su pared
Llevo alerta mi rayo de luz bajo el ombligo
olvidando que una vez los amantes temieron el asalto del día
y espero con ansias que algún niño sin tetas
se me pose en la cara      a chuparme los ojos

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