revista literaria trimestral  | año II - Invierno de 2008 | Bluebird Union, Inc. | dirección: george riverón | jefe de redacción: carlos pintado
inicio
sumario
jardines invisibles
antes del alba
letra con filo
testamento del pez
convocatorias
enlaces
escríbenos
librería
premios recibidos
galería
© la Zorra y el Cuervo, 2008.
Todos los derechos reservados.
ISSN 1936-1858
Edición y Diseño: George Riverón.
jardines invisibles / poesía
Jairo J. Rojas R.
(Mérida, Venezuela, 1980) Estudiante de Historia del Arte en la Universidad de Los Andes. Tiene en su haber dos poemarios inéditos: Nosotros en la historia de ellos e Historias encontradas en la botella. Participante del taller de creación literaria dirigido por María Isabel Novillo y Betulio Bravo en el año 2004, organizador del Cine-Foro: pensamiento audiovisual. Actualmente se desempeña como Asistente en biblioteca en el Centro de documentación en Ciencias Penales y Criminológicas “Juan Esteban Amorer Reyes”. U.L.A.

Ilustran esta edición
obras del pintor cubano
Yovani Bauta
ALEJANDRA EN LA 24



en la esquina de la calle 24 está Alejandra
hablando en voz baja con la tormenta dentro de sus párpados
que no es la certeza del vacío
sino que hacer con él
que no vale sólo enamorar al principio
ya que todos empiezan y eso no hace la diferencia

en esta época de días que andan apurados
es aberrante pensar  sólo en uno
sin mirar más allá de las manos
como si no pudieran dar nada

para esta tarde sería más válido salir
de las hojas que pueden quemar los ojos

mendigar amor no era la finalidad de esto
-repite Alejandra-

la poesía se vive -afirma-
mientras que al lado pasa la muchedumbre
a vender, a comprar, a beber, a encontrarse, a despedirse
siendo lo más triste  que luego de tanto leer
no tengas unos ojos que suenen a poesía al alcance de la mano
qué forma más repetida de asesinato -dice Alejandra-

he pensado en ti viéndome a mí
y tu amor es semejante a mi tristeza.
las sobras no bastan para curvar el cielo
y acercar la orilla
no es cuestión de tener una palabra en las manos
si no cuadra con…
ELIBERTO



no ha durado en un trabajo más de tres meses
pero rodearse a sí mismo
es una labor que le lleva años
como si anhelara descubrir la escultura intuida
que hay debajo de tanto material sobrante, oscuro

eso no parece un aporte decente
una ayuda necesaria
más, con esa experiencia crecida en los márgenes
levantada de un sentimiento de inutilidad
de cero vida literaria
de cero aventura

ver como adelgazan sus ahorros
no tiene ninguna relación
con la felicidad que muestra la valla publicitaria
y eso de pronunciar la búsqueda
es más intemperie que viaje
andando en la punta de sus obligaciones capitalistas
-casi cayendo-

Eliberto ni siquiera intenta la independencia
siendo su cumpleaños una voz de advertencia
una mirada de reclamo

pero que el fracasado ande riendo
que Eliberto se ría
es lo bueno/porque también es contagioso
Eliberto también inspira.




BAUDILIO



el de las pupilas grises que siguieron una botella
un hombre que ya no oculta su cuerpo vulnerable
que le pertenece más al frío de la noche
y al silencio de lo que viene

el peso de la cordura, de la lógica, de las pastillas para sobrevivir
acrecientan su soledad extrema
en la edad que lo lleva a su origen olvidado.
el dolor, ahora sí, el dolor
apretando en mitad de la conciencia
en la necesidad de hablar
en la cuestión de saber si habrá
oportunidad a los setenta años

Baudilio, el que baja la guardia
viendo que la vela se extingue
y las oraciones empiezan.
también finalizará el error
que él no quiso remediar
(y el mundo, si se apaga la llama, seguirá con sus pasos) 

se le interrumpe el presente para delirar en tiempos ajenos
¿cuáles son los verdaderos recuerdos? ¿cuáles son reconstruidos? ¿cuáles los anhelos?
Se acaba la vela y amanecen las palabras claves
¿esta agonía es la forma de comunicarte? -pregunta Baudilio-

la hora predestinada da miedo y alegría
-por eso la noche se trastorna-
y de pronto Baudilio se calla -descubriendo el agua fría-
sintiendo que de verdad todo pasa

y a pesar de la dependencia que no negó
de no saber nada/ ni siquiera comprender si mucha diversión estaba mal
Baudilio se resiste a salir lejos de aquí.




                                 Jairo J. Rojas