revista literaria trimestral  | año II - Invierno de 2008 | Bluebird Union, Inc. | dirección: george riverón | jefe de redacción: carlos pintado
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© la Zorra y el Cuervo, 2008.
Todos los derechos reservados.
ISSN 1936-1858
Edición y Diseño: George Riverón.
José Lorenzo Fuentes
Narrador.
Ha publicado Después de la gaviota. Ha obtenido el Premio Internacional de Cuentos "Hernández Catá", y el Premio Nacional de Novela "Cirilo Villaverde". Su libro Meditación ha sido editado varios países de América y de Europa. Recientemente la editorial Iduna publicó su último libro Hierba Nocturna

Ilustran esta edición
obras del pintor cubano
Yovani Bauta
testamento del pez / reseñas - libros
La recuerdo inclinada y al borde de su asiento, con las manos en las mejillas, a sus dieciocho años tocada ya por ese astro que le iba a permitir poco después ocupar un lugar muy definido en el lenguaje poético que atraviesa su país, su isla verde y vegetal, de costa a costa, de sur a norte, para adentrarse ella, su voz poética, en los meandros de esa literatura que anda por el mundo desatando la necesidad de soñar y soñar, erguida contra todos los presagios de sufrimiento y desolación. Rita Martin ya lo advierte: “Hacia dentro es el camino de nosotros mismos: /es un porvenir tramado por el sueño”.

El secreto de la voz que Rita Martin deja escuchar en sus poemas tiene un largo camino explorado en libros anteriores, incluidos aquellos en los que se ha decidido por la prosa, los que deben ser asumidos también como textos poéticos o como narraciones con espacios abiertos para ser nutridos por la imaginación del lector.  De modo que sin ser deliberadamente herméticos, por su propia gravidez, los cuentos de sus libros más recientes, entre ellos el titulado Sin perro y sin Penélope, están iluminados por hondos silencios, por secretos ocultamientos que responden a las mismas argucias del oficio desplegadas en su poesía, y que, como en sus poemas, invita a una constante mirada hacia nosotros mismos, hacia nuestra identidad autónoma y al mismo tiempo, señalizada por el amor y la compasión, hacia la dicha de los demás.

El poemario de Rita Martin está concebido en esa dirección: a lo largo de sus páginas va desechando lo frágil, lo perecedero, lo que nos engaña y distrae, hasta alcanzar el dominio de la madurez, la sabiduría de ese vivir hacia adentro que permite eludir las embestidas del tiempo, las trampas que urde para impedirnos la búsqueda de nuestro verdadero ser.  En Tocada por el astro, su bello libro escrito en 1992 —pero publicado sólo en el 2006— no hay una sola concesión al juego literario, aunque a veces insinúe lo contrario.  Como el mar que ella menciona, su colección de poemas intenta y consigue mantenerse “eterno, inmóvil”, alcanza revelar, desvelar la realidad humana hasta donde lo permite su llanto contenido, hasta donde los metales se entregan con docilidad a los altos fuegos de su temperatura emocional.  Porque esa es la hora de su mayor esplendor, el instante exacto en que “el humilde amansa su palabra” y el ángel que la custodia hace resonar las trompetas de la victoria y la resurrección.  Sí, que nadie lo dude, Rita Martin ha sido Tocada por el astro.
TOCADA POR EL ASTRO:
donde los metales se entregan a los altos fuegos

por José Lorenzo Fuentes


Para quien no ejerce el oficio de la crítica literaria, o dejó de ejercerlo desde hace cuánto -quince, veinte años- no es tarea fácil hilvanar unas cuantas palabras en torno a un libro de poemas como el de Rita Martin, publicado en la colección Las Bragas del Tucán, de la editorial Torre de Papel.  Menos fácil aún pudiera resultar desandar el tiempo, mes a mes y año a año, para evocar el momento en que la conocí, en una ocasión parecida a ésta, pues se trataba de la presentación de un libro en La Habana, que en seguida pude constatar que no era de ella, que ella no lo había escrito, pero por la atención que le prestaba a la lectura de los poemas, imaginé por un instante que eran suyos, tal era desde entonces su pasión por la palabra escrita.