revista literaria bimensual | año II # 1 - septiembre/octubre de 2007 | dirección y edición: george riverón | jefe de redacción: carlos pintado
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© la Zorra y el Cuervo, 2007.
Todos los derechos reservados.
ISSN 1936-1858
Diseño: George Riverón.
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fotografía:
de la serie
El primer minuto,
de Aitana Guzmán
(Premio de Fotografía La Zorra y el Cuervo 2007)
jardines invisibles / poesía
Voz... voces....
Vienen de lejos. De muy lejos.
Cantan.
Llegan, tocan, acarician.
Aquí están; pero no se quedan. Siguen.
Voces, cantos,
envuelven y besan.
Vienen, pasan y se van.
Time past and time future, they are both perhaps in time present.
Pero ni el pasado ni el futuro se disuelven en este presente
de voces.
Canto, llanto... Es un lamento
al viento o una nota que sube en el saxofón
solo.
Pregunta o responde qué más da.
Porque Was machst du Gott wenn Ich sterbe?
Adónde va Dios cuando el alma muere?
Voces y lamentos; muchos, pero solos,
El alma de la nota, las notas del alma en un paisaje de soledad;
en ese Toit tranquile ou marchent des colombes.
El tranquilo techo del caminar de las palomas
Al que se elevan las voces y el lamento
Canto, cantos, cánticos.
En la bóveda celeste
O en la cueva, en la ermita,
Y la nota solitaria en el llanto de la madre que perdió al hijo
Y el grito del hijo que perdió a la madre,
La que perdió, el que perdió; porque la nota sola se eleva perdida.
Buscando la respuesta o la pregunta,
El recuerdo de una alegría, en medio del dolor,
De una armonía para tantas voces.
Se eleva o tropieza contra el techo del cielo
Y no sigue más.
O bien baja, bajando siempre sin resistencia
Sapatriblenia,
Hasta la puerta donde dice
Lasciatte ogni speme voi q'entrare.
Voz, voces, cantos, en ascenso
O a las mismísimas puertas del infierno.
Refugiados en la caverna prehistórica o en la platónica
O bien en el bar de jazz por el que el saxofón se desliza
Como única respuesta a la única pregunta.
¿Qué hacemos en medio de este tumulto de voces?
¿Subimos o bajamos?
Polifónica o monódica, voz, voces, canto,
Llanto.
¿Cómo se resuelve la ecuación con tanto número,
Que era sinónimo de verso,
Cuando poesía y matemática
Eran las dos serpientes de Mercurio?
Hermes a la puerta del templo
Y el saxofón a la puerta del bar.
Negro el sacerdote y negro el músico
¿Ha pasado el tiempo
o es sólo la música lo que pasa?
Un paisaje de pradera oscura que
"va pasando".
Hasta que se va la melodía
A donde vino.
Voz, voces,
Canto llanto.
Retumban en el techo de la caverna
Y del cielo
Buscando un techo por el que puedan
Caminar sin cese las palomas.
Voces para que el techo se abra
Y se encuentre la esperanza detrás de la puerta
Y una verdad en cada nota
Y un dios que abarque todas las melodías.
Que la alegría no sea presentimiento
Ni promesa, sino consumación sinfónica.
Que el saxo suba y suba hasta el altar del dios
Que alegra la juventud.
Y baje a la caverna, al bar, al templo
Trayendo el canto sin llanto
De todos los cantos,
La voz de todas las voces
La luz final de la gran polifonía
Múltiple y solitaria que suba y baje
Y siga, y siga y siga en una polifonía final
Sagrada
De resurrección
De eternidad.
Daniel Fernández
Profesor de Creación literaria e Historia de la Opera en el Miami Dade College. Crítico musical y literario de El Nuevo Herald, donde mantiene una columna semanal sobre música y otra sobre jardinería. Autor de la novela Alquimia Magna, publicada en el 2003, y de otros libros que permanecen inéditos. Cursó estudios de Licenciatura en Literatura Hispanoamericana en la Universidad de La Habana. En Cuba cumplió prisión por su novela La vida secreta de Truca Pérez, y por la versión fílmica de ésta, realizada con el director de cine Tomas Piard.
Daniel Fernández
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