© la Zorra y el Cuervo, 2009.
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ISSN 1936-1858
Edición y Diseño: George Riverón.
jardines invisibles / poesía
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Ihosvany Hernández
Ihosvany Hernández González
(Ciudad de la Habana, Cuba, 1974)
En 2008 obtuvo el premio de reseña literaria de Azafrán y Cinabrio ediciones (México) por el trabajo: “Boitel: entre la noche y la palabra” (sobre el poemario No llames en la noche, del poeta cubano Luis Manuel Pérez-Boitel). En septiembre de ese mismo año 2008, fue finalista del premio Jiménez Campaña (categoría del premio internacional Artífice de relato corto y poesía, Granada, España) con el poemario: “Un sitio para este otoño”. En el 2006 fue también finalista del premio internacional de poesía Desiderio Macías Silva (México), por el poemario: “Días despavoridos como ciervos”. En el 2005 obtuvo el segundo premio, de la categoría cuento, en el evento Tendiendo Puentes convocado por la Universidad de Toronto (Canadá), por el relato: “Salón Sahara”, que aparece publicado en la antología The political participation of Latin Americans in Canada (Jorge Ginieniewcicz & Daniel Schugurensky, editores. OISE/UT, 2006).

comunidad
EN PLENA JAURÍA



tímida
la mano coloca el cerco donde
caerás
en busca de sustento. No hay salvación en esta tierra que el fuego
consume levemente y se hace cuita entre los cielos advenedizos. No hay paz,
animal atrapado por el error de huir hacia el cerco
cuando otras comitivas se afanan en la caza.
ante la lanza que el hombre dispone para su primera estocada
serás mortal
y sin embargo:
aquí tendrás tu eternidad.

INICIACIÓN DE LA PALABRA



veo el cuerpo diezmado en este templo que me edifico.
La rutina es el espacio jugando a persistir
entre la sábana y el café que inicia el día.
Hablo de amor cuando sin advertir la última  propuesta.
Hallo la calma cuando el silencio recobra su esplendor
en este tractus que el mañana impone,
sortilegio de conocer otra historia que avizoro
sobre el gobelino desdibujado con nombre de ciudad
en donde rostros
emergen de la lluvia
con un cómplice ademán de sarcasmo.

No es la ingratitud lo que nos salva
ni el creciente fervor por el ídolo del sueño
enmascarado en el portarretrato.
Aquí habita un hombre conspicuo
a la hora de la partida.
todo reino anuncia sus fantasmas/ fantasías
medianoche de desvelos
salpicando lo que queda abocetado
de ciudad.

Veo el cuerpo dibujado:
un bisonte que inició el viaje y que hoy
apresuro en otra caverna.
Rehago el dibujo al estilo de Miró.
Difícil me ha sido repetir la historia.
Son otras las dádivas que asoman
desde la pared con eco de bestia,
caricias que el ido viajero no repetirá
y yo lamo
en la advertencia de esta necesidad de ser escuchado,
de querer salvar todo argumento
ponerlo ante los paseantes,
esos que no perciben el rumor,
el vaho de la bestia sin guarida,
el hombre que escribe las actas de un pasado elocuente,
de un principio inhabitado
en el instante en que llega mi mano y traza otra curva, otra flecha
otra paradoja traslúcida,
celestial.

Ay de este escriba macilento
que tiende a trocar el rumor que baña a Altamira
de líneas y salvaje voz,
visión de ir numerando cada acta en donde el anochecer
comenzará por ser alma descreída/ febril
alma dispuesta a perpetuar el grito del hombre/
del escriba/ del poeta
de este que insta al pecado
para echarse junto al animal y arrancarle los símbolos,
sólo los símbolos
que lo hacen mortal
en este otro lenguaje
que aquí pugna por ser nave
y se hace lumbre
en tanta oquedad sostenida
y lacerante.




PRETEXTO DEL ANIMAL



llevo años sin pensar,
sólo te dibujo en mi absorto aislamiento
avizorando
la necesidad de otra mano cuando
todo depende ciertamente de ti
y desconoces
del rito que nos unirá
al trazar la curva insolente que tu cuerpo
impone en cada estancia
como un aullido ahogándose en mis ojos,
como un perfecto estado donde aunar la lírica
a esa voz que me turba hasta la mudez
razones inequívocas que dicen/ ilusamente
profetizar los siglos por venir
el pan que tendremos para salvarnos
antes que otra religión
instaure un anónimo ídolo semejante al nuestro,
idéntico a ti,
pretexto que exploro por el vórtice de estos años
sin diálogo
salvándome en la rutina del dibujo
         del enmascaramiento
         del juego de vestir otra piel
como si fuéramos animal sin caza/
caza sin acechador.
revista literaria digital | año III - No. 1 - Invierno - Primavera - Verano de 2009 | Bluebird Union, Inc. | dirección: george riverón